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Palacio de Carondelet - Fachada Principal (Reino de Quito)

Fachada principal del palacio.

El Palacio de Carondelet es un palacio de la ciudad de Quitburgo, ubicado en el centro histórico de la urbe, sobre la centenaria Plaza Grande. Constituye la oficina tradicional del Monarca de Quito, desde donde despacha de manera oficial y mantiene sus reuniones semanales con los Ministros. Sin embargo, el edificio no es su residencia pues esta se encuentra en El Ejido.

HistoriaEditar

Palacio de Carondelet en 1830

El palacio en 1851, por Diego de Benalcázar.

El edificio está ubicado frente a la Plaza Grande, y en tiempos coloniales fue la sede del gobierno español en la Real Audiencia de Quito. Refaccionado por el barón Luis Héctor de Carondelet, presidente de la Audiencia a finales del siglo XVIII, recibió el nombre actual cuando Simón Bolívar visitó el edificio tras la independencia de 1822 y comenzó a llamarlo de esa manera, maravillado por el buen gusto del barón.

Al contrario que en otros países con un sistema monárquico, después de la declaración del Imperio en 1830, Carondelet se convirtió en una sede híbrida del tipo de Gobierno que se había instaurado en el país. Y es que era sede tanto del despacho del Emperador como del Primer Ministro, así como de varios Ministerios y entidades públicas como la Oficina de Correos y la Tesorería Nacional; por lo que se consideraba más un edificio administrativo que una residencia palaciega o similar.

Cuando Antonio José quiso adecuar una parte del palacio para vivienda, como había sido ocupado por los presidentes de la Real Audiencia en la época española, se encontró con esta sobrepoblación de oficinas públicas, una nula cantidad de terreno para hacer ampliaciones y la vetustez en la que había caído el inmueble que harían por demás costoso cualquier trabajo, dinero que según el Parlamento debía salir de su bolsillo si quería usarlo para su beneficio personal.

El Emperador decidió entonces seguir viviendo entre la Casa Carcelén y una hacienda que desde 1829 se encontraba ampliando en el valle de Los Chillos (a una hora de la ciudad), que pasaron a ser llamados Mansión Imperial y Palacio del Deán respectivamente. Finalmente en 1835 se inició la primera etapa de construcción del Palacio del Ejido en una quinta poco importante que había heredado la Emperatriz en la zona del Ejido norte, a la que la familia se trasladó tras su inauguración en 1840.

Palacio de Carondelet en 1900

El palacio y la Plaza Grande, año 1900.

En 1846 el Parlamento decidió asignar un presupuesto para reconstruir el maltrecho edificio que representaba el poder del Estado en la Plaza Grande, pues no era digno de una capital nacional. El arquitecto a cargo de la obra fue el italiano Teodoro Lavezzari, que fungía como Canciller de la Legación francesa y alternaba sus labores diplomáticas con las de construcción.

Fue Lavezzari quien le confirió al palacio su fachada neoclásica actual, así como la disposición y decoración interna de los salones de Estado en el segundo piso, pues en lo que se refiere a la planta baja, esta ha tenido constantes cambios debido a sus múltiples usos como oficinas.

Entre 1936 y 1948, periodo en el que José María Velasco Ibarra gobernó el país como dictador, derrocando a la Casa de Sucre-Quito y poniendo en su lugar a un monarca títere de la rama lateral Braganza-Sucre, el palacio de Carondelet fue utilizado únicamente como despacho del Primer Ministro, pues el Emperador trabajaba desde su residencia en La Recoleta. Todo volvería a la normalidad dual tras la restauración de los monarcas legítimos en el año 1951.

En 1972 Carondelet se convirtió en el primer Palacio de Gobierno de la República de Quito, al frente de la cual se encontraba el presidente Guillermo Rodríguez Lara, que al año siguiente decidió mover la capital del país a la ciudad de Riobamba, en donde construyó una nueva casa presidencial, aunque mantuvo su despacho quitburgués en los pisos superiores del ala sur. Tras el regreso de la monarquía en 1979, el palacio recuperó nuevamente sus funciones tradicionales.

A pesar de que en Carondelet nunca ha residido miembro alguno de la familia imperial y es un espacio de trabajo compartido con el Primer Ministro, debido a su ubicación en pleno centro de la ciudad siempre ha sido considerado como la sede de la monarquía quiteña; en particular por encontrarse allí el despacho oficial del Jefe de Estado, el salón donde se reúne cada lunes con el Gobierno civil y toman importantes decisiones para el país, además de que frecuentemente alberga importantes ceremonias protocolares. Desde 1997 es un museo abierto al público, que puede recorrer ciertas estancias durante todo el año.

Interiores Editar

Primer pisoEditar

Durante la mayor parte de la época colonial los patios norte y sur, en torno a los que se desenvuelven las estancias de éste nivel, mantenían características propias debido a que eran el resultado de la unión de dos mansiones diferentes. Hasta 1780 el ala sur era ocupada por las oficinas de administración de justicia de la Audiencia, donde eran resueltos los litigios de los ciudadanos; mientras que el ala norte era utilizada para las habitaciones de la servidumbre, la guardia y bodegas.

Con la refacción hecha por el barón de Carondelet en la década de 1790, se le dio uniformidad a ambos patios al igual que a la fachada, destinando toda el área baja a las oficinas administrativas del territorio quiteño. La tipología de uso presentada en éste rediseño rompía totalmente con el modelo tradicional europeo, en el que la planta baja de los palacios y mansiones era usado para bodegaje y servidumbre, mientras que en Carondelet se le empezó a dar usos protocolarios y de Estado. El cambio obedeció a la falta de espacio que desde esa época se sentía en el edificio, que necesitaba dar cabida a las áreas de residencia en el segundo piso, para así mantenerlas privadas.

Cuando se declaró el Imperio en 1830, y Antonio José de Sucre ascendió al trono, su esposa Mariana decidió rediseñar una vez más las estancias del palacio, dejando el patio norte para las oficinas administrativas de la Casa de Su Majestad, y disponiendo salones de protocolo en el patio sur. Para la decoración de los salones del patio sur contrató al pintor Diego de Benalcázar, que había trabajado para su familia por varios años y que se convertiría en el pintor de la Corte, quien se encargó de los característicos frescos que decoran los cielos razos con motivos más cercanos a la mitología que a la fe católica que caracterizaba el arte quiteño de la época. Los tapices fueron encargados a Bélgica y Holanda bajo diseños del mismo Benalcázar, mientras que el papel tapiz fue fabricado en Portugal.

Planta arquitectónica - Primer piso

Imagen Estancia Imagen Estancia
Palacio de Carondelet - Columnata de Honor Columnata de Honor 80px Vestíbulo del Palacio
80px Patio Norte 80px Patio Sur
80px Escalera de Honor 80px Biblioteca del Palacio
80px Antecámara 80px Pequeña Sala Amarilla
80px Salón de Embajadores 80px Salón Amazonas
80px Sala Esmeralda 80px Sala Verde
80px Salón de Tratados 80px Sala Rosa
80px Salón Rojo 80px Sala Damasco

Segundo piso Editar

El segundo piso del palacio comparte una historia similar a la del primero hasta 1780, con el ala sur para las áreas administrativas de la Audiencia y el ala norte para la residencia privada. El rediseño del barón de Carondelet en 1790, llevó a que la totalidad del segundo piso fuera usado para residencia del Presidente y su familia. De ésta época datan los pasamanos de hierro forjado que se aprecian en la Escalera de Honor y el Vestíbulo Alto, obra de Francisco de la Cuadra; así como los techos estucados de yeso en la mayoría de las salas, obra del taller de Francisco Klein.

Con el rediseño integral que la emperatriz Mariana hizo entre 1830 y 1835, y debido al reducido tamaño de la familia imperial en aquel entonces (apenas la pareja y sus dos hijas) las recámaras privadas se redujeron a cuatro, dejando lugar para que varias estancias de éste nivel volvieran a ser ocupadas por los principales espacios de protocolo al estilo europeo, como los salones del Trono, de Banquetes y Amarillo. Durante éste periodo fueron añadidas las paredes maderadas, obra del taller de Francisco Chilango, los pisos de madera taraceada del taller de Gabriel Borja, y la mayor parte de los frescos de los cielos razos, obra de Diego de Benalcázar y sus discípulos.

Finalmente, con el traslado de la familia al nuevo palacio de El Ejido (1842), las recámaras fueron convertidas en elegantes salones, dejando a Carondelet como un edificio puramente simbólico en el que se realizaban los actos protocolarios más importantes debido a que se encontraba dentro de la ciudad. Es de ésta época que datan los techos artesonados de los salones de Banquetes, Amarillo, del Gabinete y del Trono, trabajados por los hermanos Tejada.

Planta arquitectónica - Segundo piso

Imagen Estancia Imagen Estancia
80px Escalera de Honor 80px Vestíbulo Alto
80px Sala de Espera 80px Salón Amarillo
80px Salón de Banquetes 80px Oratorio
80px Salón de Audiencias 80px Salón del Gabinete
80px Antecámara del Trono 80px Despacho protocolar
80px Salón del Trono 80px Sala de Juegos
80px Sala de los Tapetes 80px Sala del Otoño
80px Escalera familiar 80px Balcón Real

Tercer y cuarto pisos Editar

En 1851 contraen matrimonio la princesa heredera María Teresa y el aristócrata alemán Leopoldo de Sajonia-Courgo-Gotha, decidiendo fijar su residencia en el Palacio de Carondelet. Comprometidos a no alterar la tipología protocolar del edificio, la pareja ordena construir dos pisos adicionales a lo largo de todo el flanco occidental para disponer allí su residencia privada.

Ésta adición, llamada Apartamentos Familiares, contaba con las más avanzadas comodidades de la época, espacios mejor iluminados, techos más bajos para guardar el calor y espacios más pequeños pero también acogedores; convirtiéndose en la residencia tradicional de los príncipes de Quito una vez que contraen matrimonio, así como de miembros de la familia extendida, como la madre de Leopoldo, María Teresa de Koháry, y los actuales príncipes de Almagro, primos del rey Antonio II.

A pesar de que la disposición espacial se ha mantenido a lo largo del siglo y medio que le siguió a ésta adición (con excepción de la cocina, que fue añadida en 1997 en la antigua sala de música), la decoración ha cambiado de manera constante para mantener un estilo siempre moderno y confortable para los ocupantes de turno. Las áreas se encuentran fuera de todo recorrido turístico, aunque se distribuyen folletos con fotografías oficiales e información de éstas estancias a cada visitante.

Planta arquitectónica - Tercer piso

430px
Imagen Estancia Imagen Estancia
Antecámara 80px Gran Salón Familiar
80px Despacho 80px Biblioteca Familiar
80px Comedor Familiar 80px Cocina Familiar
80px Habitación Uno 80px Habitación Dos
80px Habitación Tres 80px Habitación Cuatro

Planta arquitectónica - Cuarto piso

Imagen Estancia Imagen Estancia
80px Salón de los Príncipes 80px Antesala de Habitación
80px Habitación principal