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El Ceremonial de Corte de 1830 fue un manual de protocolos y comportamientos que debía observar la Corte de Quito en los primeros años del imperio. Fue escrito en su mayor parte por Teresa de Larrea-Zurbano, princesa de Solanda y madre de la emperatriz Mariana (que lo co-escribió), quienes después de haber viajado por las cortes europeas durante 1831, y conocer su esplendor, regresaron al país decididas a implantar un ceremonial que le permitiese a Carondelet rivalizar con los palacios del viejo continente.

El documento de 61 páginas fue aprobado por el emperador Antonio José el 17 de febrero de 1832, y puesto en práctica por Decreto Imperial firmado en la misma fecha. El texto describe una disposición de estancias que no existían en Carondelet cuando fue escrito, pero que estaban en proyecto con las refacciones que se le estaban realizando al palacio, lo que fue aprovechado por la Emperatriz y la Princesa para dirigir las decoraciones de cada sala a los usos que se les daría.

La primera vez que se tuvo la oportunidad de poner realmente en práctica el ceremonial fue durante el Baile de Gala que ofrecieron los emperadores el 24 de mayo de 1832, con ocasión del aniversario de la Batalla de Pichincha, en la que había participado el propio Antonio José en 1822. Aunque anteriormente ya se había practicado la sección que se refiere a las Paradas Militares, pero no fue de gran impacto debido a que no era un proceso complicado en lo absoluto.

En un inicio, la aplicación del ceremonial fue dura, pues la alta sociedad del país no estaba acostumbrada a los rigurosos comportamientos de Corte europeos; llegando a convertirse en la burla de muchas reuniones privadas durante varios años. Se puso en evidencia la mala costumbre de los retrasos y la falta de conocimiento de la sociedad quiteña, incluso los más altos nobles palidecían de vergüenza ante su propio desconocimiento de las normas de etiqueta europeas que siempre habían creído dominar. Todo esto, sumado a la inicial falta de preparación del personal de servicio, volvieron caóticas las primeras ocasiones en que fue aplicado el ceremonial.

Sin embargo, el carácter estricto de los procesos descritos en el manual se mantuvieron vigentes gracias al apoyo que el Emperador les dio a su suegra y a su esposa para que así fuera, logrando un equipo bien entrenado y una suerte de escuela que la emperatriz Mariana brindaba los fines de semana en su residencia de descanso en las afueras de la ciudad, conocida como palacio de El Deán. Finalmente, para fines de la década, el ceremonial estaba considerado como la principal fuente de consulta sudamericana en lo que a etiqueta se refería.

El manual estuvo vigente hasta el 21 de septiembre de 1842, cuando fue reemplazado por uno nuevo debido al cambio de residencia oficial hasta el recién construido palacio de El Ejido, con muchos y más amplios salones, además de una mejor disposición palaciega que facilitaba el desarrollo de los ceremoniales. Y aunque básicamente contenía extensas similitudes con su predecesor, el nuevo ceremonial no solo incluía los nombres de las estancias del nuevo palacio, sino que añadía temas como el luto, uso de los coches, especificaciones de guardaropa, describía las funciones específicas de los miembros de la Corte y sumaba una sección dedicada a los palacios que habían adquirido en otros puntos del país.

Capítulo I - De las Precedencias Editar

De las categorías Editar

El siguiente cuadro explica el sistema de precedencias por categorías, y dentro de cada categoría por rangos:

Caballeros Damas
Primera categoría
El príncipe de Quito La princesa de Quito
Los príncipes de Sucre Las princesas de Sucre
Los príncipes de la Casa Real Las princesas de la Casa Real
Los príncipes de Gracia Las princesas de Gracia
El Primer Ministro Su señora
El Jefe de la Casa de Su Majestad Su señora
La Dama de Honor de la Emperatriz
Segunda categoría
Los Cardenales Las Damas de la Emperatriz
Los Collares de la Virgen de Quito Sus señoras
Los Arzobispos Las señoras Grandes Cruces de Santa Mariana
El Presidente del Senado Su señora
El Presidente del Congreso Su señora
Los Ministros, de acuerdo a su antigüedad Sus señoras
Los Caballeros Grandes Cruces de la Virgen de Quito Sus señoras
Los Collares del Cóndor Quiteño Sus señoras
Tercera categoría
Los miembros del cuerpo diplomático Sus señoras
El Gran Mariscal de los Palacios Su señora
El Gran Chambelán de los Palacios Su señora
El Mariscal de Cámara del Emperador Su Señora
El Capitán de la Cámara Consorte Su señora
El Chambelán de Cámara del Monarca Su señora
El Secretario del Emperador Su señora
El Secretario de la Emperatriz Su señora
El Limosnero Mayor Su señora
El Cochero Mayor Su señora
Los Caballeros Cruz de la Virgen de Quito Sus señoras
Los Caballeros Gran Cruz del Cóndor Quiteño Sus señoras
Cuarta categoría
Los Presidentes de las Comisiones del Parlamento Sus señoras
Los Secretarios de Estado Sus señoras
El Canciller de Cámara del Emperador Su señora
Su esposo El Ama de Llaves de la Cámara Consorte
Los Gobernadores Jurisdiccionales Sus señoras
Los Generales de División Sus Señoras
Los Jueces Mayores Imperiales Sus señoras
Los Caballeros Cruz del Cóndor Quiteño Sus señoras
Los Caballeros Comendador de la Virgen de Quito Sus señoras
Los Obispos Las Damas Pequeña Cruz de Santa Mariana
Las Damas del Palacio
Quinta categoría
Los Presidentes de los Tribunales Superiores Sus señoras
Los Presidentes de las Reales Academias Sus señoras
El mayordomo del Palacio Su señora
El Maestro de Ceremonias Su señora
Los Chambelanes Sus señoras
Los Caballeros Numerarios de la Virgen de Quito Sus Señoras
Los Caballeros Comendadores del Cóndor Quiteño Sus señoras
Sexta categoría
Los Procuradores y Abogados de las Cortes Sus señoras
Los Subsecretarios de los Ministerios, por antigüedad Sus señoras
Los Alcaldes de sus jurisdicciones Sus señoras
Los Generales de Brigada Sus señoras
El Médico Imperial Su señora
Los Empleados superiores de la Casa Real Sus señoras
Los Caballeros Numerarios del Cóndor Quiteño Sus señoras
Séptima categoría
Los Coronoles de la Gendarmería Sus señoras
Los Canónigos Las Abadesas
Los Directores de los Organismos Imperiales Sus señoras
Los Directores y Rectores de los Colegios Imperiales Sus señoras
El Jefe de Policía Su señora
Octava categoría
Los Capitanes, Tenientes y Subtenientes Sus señoras
Los vicarios de las parroquias
Los empleados de los Ministerios, por antigüedad Sus señoras
Los Miembros de la Sociedad de Beneficencia Sus señoras
Cualquier otro miembro del Gobierno que no esté contemplado en las anteriores Sus señoras

De los tratamientos Editar

Los tratamientos que corresponden a éstas categorías son los siguientes:

  • A los Príncipes de Quito y de Sucre, el de Su Alteza Imperial.
  • A los Príncipes de la Casa Real, el de Su Alteza Serenísima.
  • AL Primer Ministro, Secretarios de Cámara, Mayordomo del Palacio, Mariscal de Cámara, Presidente del Senado, Presidente del Congreso, Presidentes de las Reales Academias, Collares Gran Cruz de las Ordenes Imperiales, el de Su Excelencia.
  • A los Cardenales, el de Su Eminencia.
  • A los Ministros, Presidentes de las Comisiones del Parlamento, Cuerpo diplomático, Ministros Extranjeros, el de Ilustrísimo Señor.
  • A los Gobernadores, Alcaldes, Rectores de los Colegios Imperiales, Presidentes de los Organismos Imperiales, Arzobispos, el de Vuestra Señoría.
  • A los miembros Cruz de las Ordenes Imperiales, el de Su Usía Ilustrísima.
  • A los miembros Comendadores y Numerarios de las Ordenes Imperiales, Obispos, el de Su Señoría.

De las disposiciones especiales Editar

  • Las Señoras tendrán la categoría de sus maridos, y las viudas quedarán en la que estaban sus esposos en el momento de su muerte, ocupando su lugar despues de las casadas de igual categoría.
  • Las personas comprendidas en las ocho categorías indicadas, ocuparán el lugar asignado, según el orden de la lista, en igualdad de posición, en el orden de antigüedad de sus nombramientos respectivos. Lo mismo se observará respecto de las señoras.
  • Las personas llamadas a desempeñar interinamente las funciones de un cargo mas elevado del que tienen en propiedad, no por eso adquieren ningún derecho a ocupar el rango y lugar asignados a dicho cargo superior.
  • Las personas que reúnan varios títulos, conservan siempre el rango del mas elevado, excepto en los casos en que los llamen para reunirse al cuerpo de que formen parte en virtud de un título de inferior dignidad.
  • Cuando los Oficiales de la Guardia de Palacio y los Oficiales de Ordenes del Emperador concurran con los jefes y oficiales del ejército, ocuparán en su propia clase, los Oficiales de

la Guardia de Palacio el primer lugar, los Oficiales de Ordenes el segundo, y los oficiales del ejército el tercero, en sus grados respectivos.

  • El cuerpo diplomático ocupará siempre el primer lugar.
  • Los Ministros extranjeros irán después de los Collares de la Virgen de Quito.
  • Los extranjeros invitados a las funciones de la Corte, ocuparán el lugar correspondiente al empleo que tienen en su país, equiparado con el mismo entre los quiteños.

Capítulo II - Del Personal y Servicios de la Corte Editar

Además del Jefe de la Casa de Su Majestad, que preside la Corte después de la familia real, el personal está conformado por:

Los Grandes Dignidades Editar

  • El Gran Chambelán de los Palacios
  • El Gran Mariscal de la Guardia del Palacio
  • El Maestro de Ceremonias
  • El Secretario del Emperador
  • El Limosnero Mayor
  • El Cochero Mayor
  • El Intendente General de la lista civil
  • El Secretario de la Emperatriz
  • El Ama de Llaves de la Cámara Consorte

El Servicio de Honor Militar Editar

  • Seis Oficiales de la Guardia del Palacio
  • Veinte Soldados de la Guardia del Palacio

El Servicio de Ceremonias Editar

  • El Secretario de Ceremonias
  • El Maestro de Sala
  • El Maestro de Orquesta
  • El Sumiller de la cava

La Casa Civil Editar

  • El Mayordomo del Palacio
  • El Dibujante y Decorador del Palacio
  • El Aposentador del Palacio

El Servicio Sanitario Editar

  • Dos Médicos
  • Los Médicos consultantes (en número ilimitado)
  • Un Boticario

El Servicio de Cámara Editar

  • El Mozo de Llaves del Monarca
  • El Chambelán de Cámara del Monarca
  • El Mozo de Cámara del Monarca
  • Un Director del Guardaropa
  • Dos Pajes de Llaves
  • Dos Pajes del Baño
  • Dos Camareras
  • Cuatro Porteros
  • Doce Lacayos
  • Doce criados
  • El Encargado del alumbrado, leñame y la carbonería.

El Servicio de Boca Editar

  • Un Contador
  • Tres Cocineros
  • Un Despensero
  • Un Repostero
  • Una Cocinera
  • Seis Galopines

El Servicio Palatino Editar

  • El Portero Mayor
  • Los Porteros del Palacio (en número ilimitado)
  • El Jardinero Mayor
  • Los Peones de Jardinería (en número ilimitado)

El Servicio de Reales Sitios Editar

En cada real sitio:

  • Un Vigilante del sitio y de los jardines
  • Un Jardinero con sus peones
  • Cuatro Lacayos
  • Dos Mozos de aseo

El Servicio de Capilla Editar

  • Dos Capellanes
  • Los Capellanes honorarios (en número ilimitado)
  • Dos Ayudas de Oratorio

El Servicio de las Caballerizas Editar

  • El Caballerizo Mayor
  • Los Caballerizos honorarios (en número ilimitado)
  • El Inspector de las caballerizas
  • El Caballerizo Picador
  • Un Veterinario
  • Un Maestro cochero
  • Diez cocheros y palafreneros

El Servicio de la Intendencia' Editar

  • El Archivero
  • El Secretario
  • El Tesorero
  • El Escribiente

La Guardia del Palacio Editar

  • Un Capitán
  • Dos Tenientes
  • Un Subteniente
  • Un Preboste de la Corte
  • Cincuenta Soldados
  • Dos Porteros

El Servicio de Campo Editar

El Servicio de Campo se compondrá de las siguientes personas:

  • El Mariscal de Cámara del Emperador
  • El Capitán de Cámara de la Emperatriz
  • Dos Oficiales de la Guardia del Palacio
  • La Dama de la Emperatriz que esté de servicio
  • Dos Camareras de la Cámara Consorte
  • El Capellán que esté de servicio
  • El Médico que esté de servicio
  • Un cocinero

La Casa de la Emperatriz Editar

La Casa de la Emperatriz estará formada por las siguientes personas:

  • El Ama de Llaves de la Cámara Consorte
  • La Dama de Honor
  • El Secretario de la Emperatriz
  • Las Damas de la Emperatriz
  • Las Damas de Palacio
  • Dos Camareras de la Cámara Consorte

Capítulo III - De los Séquitos Editar

Gran séquito Editar

El gran séquito se formará del modo siguiente:

  1. El Secretario de Ceremonias.
  2. Doce Guardias de Palacio.
  3. Veinte Soldados de cámara.
  4. Dos Cocheros picadores.
  5. Veinte Lacayos a pié.
  6. Tres Mozos.
  7. Seis Pajes de llaves.
  8. El Maestro de Orquesta.
  9. El Secretario de la Emperatriz.
  10. El Archivero.
  11. Los Capellanes.
  12. Los Médicos.
  13. Los Oficiales de la Guardia de Palacio.
  14. Los Cocheros.
  15. Los Generales de División con mando activo.
  16. Los Ayudantes de Campo.
  17. Los Consejeros de Estado.
  18. Los Grandes Cruces de la Virgen de Quito.
  19. Los Grandes Cruces del Cóndor Quiteño.
  20. Los Ministros.
  21. El Limosnero Mayor.
  22. Los Collares de la Virgen de Quito.
  23. El Jefe de la Casa de Su Majestad.
  24. Los Cardenales.
  25. El Primer Ministro.
  26. EL EMPERADOR.
  27. Los Príncipes de Quito y sus hijos (si existieran)
  28. El Príncipe de Carondelet (si existiera)
  29. El Maestro de Ceremonias.
  30. El Mayordomo de la Casa del Monarca.
  31. El Mariscal de Cámara del Emperador.
  32. El Cochero Mayor.
  33. El Gran Mariscal de la Guardia de Palacio.
  34. El Chambelán de Cámara del Emperador.
  35. El Ama de Llaves de la Emperatriz.
  36. LA EMPERATRIZ.
  37. La Princesa de Solanda (si existiera)
  38. Los Príncipes de Sucre que permanecieren solteros (si existieran)
  39. La Dama de Honor de la Emperatriz.
  40. Las Damas de la Emperatriz.
  41. Las Damas de Palacio.
  42. Doce Guardias de Palacio.

Pequeño séquito Editar

El pequeño séquito se formará del modo siguiente:

  1. El Secretario de las Ceremonias.
  2. Los Oficiales de la Guardia de Palacio.
  3. El Limosnero Mayor.
  4. El Jefe de la Casa de Su Majestad.
  5. EL EMPERADOR.
  6. Los Príncipes de Quito y sus hijos (si existieran)
  7. El Príncipe de Carondelet (si existiera)
  8. El Maestro de Ceremonias.
  9. El Mayordomo de la Casa del Monarca.
  10. El Mariscal de Cámara del Emperador.
  11. El Cochero Mayor.
  12. El Gran Mariscal de la Guardia del Palacio.
  13. El Chambelán de Cámara del Emperador.
  14. El Ama de Llaves de la Emperatriz.
  15. LA EMPERATRIZ.
  16. Los Príncipes de Sucre que permanecieren solteros (si existieran)
  17. La Princesa de Solanda (si existiera)
  18. La Dama de Honor de la Emperatriz.
  19. Seis Damas de la Emperatriz.
  20. Seis Damas de Palacio.

Gran Servicio de Honor Editar

El Gran Servicio de Honor se compondrá de las siguientes personas:

  • Jefe de la Casa de Su Majestad
  • El Ama de Llaves de la Cámara Consorte
  • La Dama de Honor de la Emperatriz
  • Las Grandes Dignidades de la Corte
  • Las Damas de la Emperatriz
  • El Gran Mariscal de la Guardia del Palacio
  • El Mariscal de Cámara del Emperador
  • El Capitán de Cámara de la Emperatriz
  • Los Oficiales de la Guardia del Palacio
  • Los Soldados de Cámara del Emperador
  • Los Soldados de Cámara de la Emperatriz
  • El Secretario de Ceremonias

Pequeño Servicio de Honor Editar

El Pequeño Servicio de Honor se compondrá de las siguientes personas:

  • El Maestro de Ceremonias
  • La Dama de la Emperatriz que esté de servicio
  • El Mariscal de Cámara del Emperador
  • El Capitán de Cámara de la Emperatriz
  • Dos Oficiales de la Guardia del Palacio
  • El Secretario de Ceremonias

Capítulo IV - De las Salas de Recibimiento Editar

  • El Emperador y la Emperatriz concederán audiencias públicas entre las nueve y doce de la mañana de los días domingos, luego de lo cuál se deberán concretar citas previamente.
  • Sus Majestades tendrán cinco salones de espera, que se ubicarán en los Apartamentos de Estado del primer piso del Palacio. De igual manera podrán disponer de las demás estancias para conceder sus audiencias en la que estimen conveniente.
  • Todas las personas de la primera categoría de precedencia, los miembros de las Casas Reales vasallas del Imperio, el Cuerpo Diplomático, el General Mayor del Ejército, el Presidente del Parlamento y los Arzobispos de Quitburgo, Guayaquil, Cuenca, Loja y Pasto, tienen derecho de entrar y esperar en la Sala Damasco.
  • Las personas de la segunda y tercera categoría, se reunirán y esperarán en el Salón Rojo.
  • Las personas nacionales o extranjeras que deban ser presentadas a Sus Majestades, se reunirán y esperarán en la Sala Rosa.
  • Las personas de la cuarta, quinta y sexta categorías, entrarán en la Sala Verde.
  • Las de las otras categorías, en la Sala Esmeralda.
  • Las señoras ocuparán el lado derecho de la sala, y los señores el lado izquierdo.
  • En cada sala deberán prestar servicio un Oficial de la Guardia del Palacio, cuatro soldados de la Guardia del Palacio y cuatro porteros. Este servicio será por turnos de una hora.
  • Los porteros del Palacio anunciarán la entrada de las personas a cada sala. De igual manera harán que cualquier persona con observaciones o preguntas durante su espera, se dirija al Mayordomo del Palacio.
  • El Oficial del Palacio hará pasar a las personas a los salones donde se encuentran los Secretarios de Sus Majestades, para el efecto llamados antesalas, según las ordenes que reciba.
  • El Secretario del Emperador, su Mariscal de Cámara y dos porteros estarán en el Salón Amazonas; mientras que el Secretario de la Emperatriz, su Capitán de Cámara y dos porteros estarán en la Antecámara del primer piso.
  • El Secretario de cada una de Sus Majestades dispondrá el orden en el que pasarán las personas a la antesala.
  • El Mariscal o Capitán de Cámara anunciarán con Sus Majestades a las personas que deseen entrevistarse con ellas o que hayan sido llamadas para trabajo, después de lo cuál podrán hacerlas pasar al Salón del Trono, de Embajadores o al gabinete que Sus Majestades designen.
  • Nadie podrá pasar por el Gabinete de Trabajo del Emperador o la Emperatriz, donde se encuentran sus papeles.
  • Ninguna persona, sean cual fuere su rango y las funciones de su cargo, y bajo ningún pretexto, entrará en el Gabinete de Trabajo a menos que la llame el Emperador o la Emperatriz, en cuyo caso deberá retirarse en el acto que Sus Majestades, por cualquier motivo, tengan que salir de él.
  • La Dama de Honor, las Damas de la Emperatriz y las Damas de Palacio pueden entrar en la antesala de la Emperatriz y mandar al portero que las anuncie.

Capítulo V - De las Audiencias Editar

Las audiencias se dividen en privadas, solemnes y públicas; cada una con características especiales.

Audiencias privadas Editar

Las audiencias privadas las darán Sus Majestades en conjunto o por separado, dependiendo del pedido, en una de las cuatro salas de los Apartamentos de Estado del primer piso del Palacio, sin ceremonia.

Audiencias solemnes Editar

  • Las audiencias solemnes se verificarán solo en circunstancias especiales y podrán celebrarse únicamente por el Emperador.
  • Su Majestad la dará en el Salón del Trono del segundo piso del Palacio o, en su defecto, en el Salón de Embajadores del primer piso, permaneciendo de pié bajo un solio o sentado en el trono.
  • Según el grado de la solemnidad, le acompañarán los individuos que componen el Gran o el Pequeño Servicio de Honor, ocupando cada uno respectivamente el puesto que le está designado en el ceremonial.

Audiencias públicas Editar

  • Sus Majestades darán audiencias públicas en el Palacio de Carondelet, en conjunto o por separado según el pedido, todos los domingos entre las nueve y doce de la mañana.
  • Todo quiteño tiene derecho para presentarse en ellas al Soberano y manifestarle personalmente sus deseos o sus quejas.
  • Para ser admitido en estas audiencias, bastará hacerse inscribir con cuarenta y ocho horas de anticipación en el registro, que al efecto se llevará en la oficina del Gabinete de Audiencias, ubicada a la derecha del Vestíbulo de ingreso al Palacio. En caso de urgencia bastará que la inscripción se haga algunas horas antes.
  • Los extranjeros serán admitidos también en ellas, haciéndose inscribir en el registro por conducto de sus Ministros.
  • Las personas que forman parte de la Casa del Emperador y de la de la Emperatriz, se valdrán también de estas audiencias cuando tengan algo que hacer presente a Sus Majestades, pues se les prohíbe estrictamente aprovecharse de la oportunidad que ofrezca su servicio para dirigir cualquier petición a los soberanos.
  • La víspera de cada audiencia, el Canciller de Cámara recibirá del Gabinete una lista por triplicado de las personas inscritas en el registro para la audiencia del día siguiente; de estas listas entregará una al Secretario del Emperador, una al Secretario de la Emperatriz, y la otra la guardará para su uso.

Capítulo VI - De los Juramentos Editar

  • Las personas que tengan que prestar juramento en manos del Emperador, lo harán los domingos entre las ocho y nueve de la mañana, antes de la audiencia pública, salvo circunstancias excepcionales.
  • El Pequeño Servicio de Honor y un Capellán de la Corte asistirán a los juramentos.
  • El Ministro respectivo leerá la fórmula, y el Capellán tendrá el Evangelio, sobre el que pondrá la mano el que presta el juramento, haciendo la señal de la cruz.
  • Los certificados de estos juramentos se expedirán por el Ministro de Gracia y Justicia, que se hallará presente en la ceremonia.

Capítulo VII - Del Protocolo Internacional Editar

Recibimiento de Embajadores y Ministros extranjeros Editar

  • En cuanto llegue un Embajador a Quito, deberá participarlo al Gran Canciller del Imperio y pedirle que le señale día y hora para visitarle y darle copia de sus credenciales.
  • Después de haber recibido las órdenes respectivas del Emperador durante la reunión del Consejo de Ministros, el Gran Canciller del Imperio lo pondrá todo en conocimiento del Jefe de la Casa de Su Majestad, advirtiéndole que el Emperador está dispuesto a recibir al Embajador.
  • Cuando el Jefe de la Casa de Su Majestad haya recibido del Emperador las órdenes relativas al recibimiento, dará parte de ello por escrito al Gran Canciller, y prevendrá al Embajador con un Oficial de la Guardia del Palacio de que irá a verle, comunicándole el día de su recibimiento y el ceremonial que en él se observará.
  • En la visita que el Jefe de la Casa de Su Majestad haga al Embajador, éste saldrá a recibirle fuera de su gabinete y le dará la derecha.
  • El Embajador le devolverá la visita, y el Jefe de la Casa de Su Majestad le recibirá del mismo modo y con los mismos honores expresados en el artículo anterior.
  • Antes del día señalado para la audiencia de recibimiento, el Jefe de la Casa de Su Majestad prevendrá a los Grandes Dignidades de la Corona, a los Ministros, a los Arzobispos y a los demás funcionarios de la Corte, para que asistan a la hora fijada, remitiéndole a cada uno un ejemplar del ceremonial. El Secretario de las Ceremonias le dará la lista de las personas que deberán asistir.
  • El Maestro de Ceremonias avisará al Secretario de la Emperatriz, la llegada del Embajador y el día y la hora de la audiencia fijada para la entrega de sus credenciales al Emperador.
  • El Secretario de la Emperatriz pedirá al Emperador las órdenes concernientes al recibimiento del Embajador y las pondrá en conocimiento de éste en la visita que le haga inmediatamente después.
  • El Jefe de la Casa de Su Majestad avisará por escrito al Cochero Mayor, que tenga dispuestos media hora antes del recibimiento, los coches de la Corte en que deben ir por el Embajador.
  • El Jefe de la Casa de Su Majestad avisará por escrito al Comandante Superior militar, el día y la hora del recibimiento del Embajador, para que dicho jefe mande a Palacio, con media hora de anticipación, un escuadrón del Ejército Imperial, el cual, dividido en dos mitades, deberá ir, una mitad delante del primero de los tres coches, y la otra detrás del tercero. Ademas, un batallón de infantería con bandera y música, dividido en dos mitades, que formarán en la Plaza Grande delante del Palacio.
  • El día señalado para la audiencia de recibimiento, todos los funcionarios vestirán el gran uniforme, y la servidumbre la librea de gala.
  • El Secretario del Emperador y un Oficial de la Guardia de Palacio irán con tres coches de la Corte a buscar al Embajador para llevarle a Palacio. En el primer coche irá el Oficial; y en el segundo, el Secretario ocupando el vidrio.
  • El segundo coche tendrá seis caballos con dos batidores, que irán detrás del coche al ir a buscar al Embajador.
  • El jefe de la escolta irá a caballo junto a la portezuela derecha del coche en que vaya el Embajador.
  • Al llegar a la casa del Embajador, el Secretario y el Oficial pondrán los coches a su disposición, haciendo uso de la palabra el Secretario.
  • Al regresar a Palacio, irá en el primer coche el Oficial de la Guardia de Palacio; en el segundo, el Embajador ocupando la testera y el Secretario el vidrio; y en el tercero, el personal de la embajada.
  • Cuando el Embajador llegue a la Plaza Grande, la tropa presentará las armas, los tambores batirán marcha y la música tocará.
  • El Jefe de la Casa de Su Majestad, el Maestro de Ceremonias y el Secretario de Ceremonias, recibirán en Palacio al Embajador con su comitiva, los que entrarán por la escalinata norte, formando valla la guardia.
  • El Embajador, su comitiva y los funcionarios quiteños que le recibieron se dirigirán al Salón del Trono, deteniéndose en la Antecámara del Trono hasta que el Emperador ingrese al Salón. En éste trayecto el Jefe de la Casa de Su Majestad se colocará a la derecha del Embajador, y el Maestro de Ceremonias a su izquierda. El Secretario del Emperador, el Secretario de Ceremonias y el Oficial de la Guardia del Palacio irán por delante, precedidos por dos Porteros.
  • Al pié como en el descanso y arriba de la escalera y a la entrada de los salones, habrá dos Guardias del Palacio. A la entrada de los salones habrá, por el lado de afuera, delante de la puerta, dos hileras de lacayos, una de cada lado. Delante de la puerta que conduce al Salón del Trono, habrá dos porteros y dos Guardias del Palacio.
  • El Emperador entrará en el Salón del Trono, teniendo detrás al Gran Canciller del Imperio y a todo el personal del Gran Servicio de Honor, colocados en su orden jerárquico.
  • Todas las puertas se abrirán de par en par.
  • Después de que el Jefe de la Casa de Su Majestad haya avisado al Emperador que el Embajador está en la puerta, irá a buscarlo para introducirle y entrará con él.
  • El Maestro de Ceremonias, el Secretario del Emperador, el Secretario de Ceremonias y el Oficial de la Guardia del Palacio se quedarán cerca de la puerta, por la parte interior del salón.
  • El Embajador, al entrar, hará tres reverencias al Emperador, y el Jefe de la Casa de Su Majestad lo presentará al Emperador.
  • Entonces el Embajador pronunciará su discurso, al que Su Majestad contestará con algunas palabras, y pondrá en manos del Emperador sus credenciales, que las entregará al Gran Canciller del Imperio.
  • En seguida el Embajador presentará al Emperador a los miembros de la embajada que le acompañen.
  • Cuando el Emperador despida al Embajador, éste se retirará sin volverle la espalda, haciendo otras tres reverencias.
  • El Jefe de la Casa de Su Majestad, el Maestro de Ceremonias, el Secretario del Emperador, el Secretario de Ceremonias y el Oficial de la Guardia de Palacio, guardando el mismo orden que a la entrada, conducirán al Embajador por las mismas piezas que entró, hasta el primer piso, y de allí al Salón de Tratados, pasando por la Sala Rosa.
  • En el Salón de Tratados se hallará otro Oficial de la Guardia del Palacio, que conducirá en seguida al Embajador al Salón Amazonas, pasando por las salas Verde y Esmeralda.
  • El Jefe de la Casa de Su Majestad, el Maestro de Ceremonias, el Secretario del Emperador, el Secretario de Ceremonias y el primer Oficial de la Guardia del Palacio, se quedarán y aguardarán al Embajador en el Salón de Tratados.
  • El Secretario de la Emperatriz saldrá al Salón Amazonas al encuentro del Embajador.
  • La Emperatriz estará en la Sala de Embajadores, teniendo detrás a la Dama de Honor y a dos Damas de la Emperatriz.
  • Después de haber avisado el Secretario de la Emperatriz a Su Majestad que el Embajador está en la puerta, le introducirá en el salón y lo presentará a la Emperatriz.
  • El segundo Oficial de la Guardia del Palacio se quedará cerca de la puerta, por la parte interior de la sala.
  • El Embajador observará en esta audiencia, para entrar, saludar y salir, el mismo ceremonial que en la audiencia del Emperador.
  • Cuando la Emperatriz despida al Embajador, su Secretario le acompañará hasta el Salón Amazonas, y de allí el segundo Oficial de la Guardia del Palacio hasta el Salón de Tratados, donde se hallará el Jefe de la Casa de Su Majestad, el Maestro de Ceremonias, el Secretario del Emperador, el Secretario de Ceremonias y el primer Oficial de la Guardia del Palacio para acompañarle en la despedida, observándose en su salida el mismo ceremonial que en su entrada.
  • En el caso de que el recibimiento del Embajador por la Emperatriz no se verifique el mismo dia que le reciba el Emperador, el Secretario del Emperador, el día del recibimiento por la Emperatriz, esperará al Embajador en el pié de la escalinata norte y lo conducirá hasta el Salón Amazonas, donde se encontrará el Secretario de la Emperatriz para introducirle con el ceremonial correspondiente.
  • En los ocho dias siguientes al de la audiencia de recibimiento del Embajador, participará éste, por medio de esquelas impresas a los Ministros, Grandes Dignidades del Imperio, Oficiales de las Casas de Sus Majestades y de los Príncipes de la Casa Real, que habiéndole admitido en audiencia el Emperador, los recibirá durante tres días, que fijará, indicando las horas en que los espera. El Secretario de Ceremonias se encargará de hacer distribuir estas esquelas.
  • Después de los tres días, el Embajador devolverá las visitas que con este motivo reciba, y visitará a las Señoras, cuya lista le dará el Maestro de Ceremonias.
  • Cuando llegue una Embajadora, la irán á visitar el Ministro

de Negocios Estranjeros y el Gran Mariscal de la Corte y Ministro de la casa Imperial.

Presentaciones de Extranjeros Editar

  • Cuando un miembro del cuerpo diplomático, que no sea jefe de misión, o un extranjero que haya sido recibido en la Corte de su Soberano, o una persona de distinción de una República, pretendieren ser presentados al Emperador, el Embajador o Ministro de su país, o el Encargado de Negocios de otra nación, si la del pretendiente no tuviere representante en Quito, se dirigirá al Gran Canciller del Imperio para solicitar su presentación, y éste comunicará la solicitud

por escrito al Maestro de Ceremonias.

  • Con este motivo el Maestro de Ceremonias se presentará a recibir las órdenes correspondientes del Emperador, las que pondrá en conocimiento del Gran Canciller, y al mismo tiempo las comunicará al Embajador, al Ministro o Encargado de Negocios que haya solicitado la presentación.
  • El Embajador, o el Ministro en su caso, presentará al extranjero ante el Emperador, luego de que el Maestro de Ceremonias le haya introducido al Salón de Embajadores.
  • Solo el Maestro de Ceremonias tiene derecho de presentar a un extranjero cuyo país no esté representado más que por un Encargado de Negocios.
  • Presentado el extranjero al Emperador, seguirá los mismos trámites diplomáticos para ser presentado a la Emperatriz.
  • En este caso, el Secretario de la Emperatriz estará prevenido sobre la presentación por el Gran Canciller, y concurrirá a recibir órdenes de Su Majestad, las que comunicará al expresado Gran Canciller del Imperio y al Ministro del extranjero, encargándose de la presentación.

Presentación de las Señoras y Extranjeras Editar

  • Las señoras del cuerpo diplomático serán presentadas a la Emperatriz antes que al Emperador.
  • La solicitud respectiva del Embajador, Ministro o Encargado de Negocios, en favor de una señora, se hará por la vía diplomática ordinaria.
  • El Gran Canciller del Imperios comunicará por escrito la solicitud de presentación al Ama de Llaves de la Cámara Consorte.
  • El Ama de Llaves, después de haber recibido las órdenes de la Emperatriz, se pondrá de acuerdo con el Maestro de Ceremonias en lo relativo a la presentación al Emperador, y después anunciará al Gran Canciller, al Embajador, Ministro o Encargado de Negocios, cada uno en su caso, el día y la hora del recibimiento. De la ceremonia de la presentación a Sus Majestades se encargará el Ama de Llaves de la Cámara Consorte, en defecto de la señora decana del cuerpo diplomático, o si el Emperador lo juzgare conveniente, la esposa del Gran Canciller del Imperio.
  • Ninguna señora extranjera podrá solicitar que la presenten en la Corte, si no ha sido presentada anteriormente en la de su propio país, exigiéndose cuando menos que su marido, en caso de ser casada, o su padre, en caso de no serlo, haya sido presentado en la Corte de su Soberano.
  • La legación de su país dirigirá por escrito la solicitud respectiva al Gran Canciller del Imperio, y éste la pondrá en conocimiento del Ama de Llaves de la Cámara Consorte.
  • El Ama de Llaves se presentará con tal motivo a recibir las órdenes correspondientes de la Emperatriz, cuya decisión comunicará al Gran Canciller del Imperio, para que éste la ponga en conocimiento del representante del país de la señora que solicita ser presentada en la Corte.
  • Las mismas formalidades se observarán con las señoras de distinción de los Estados republicanos.
  • Las señoras extranjeras serán presentadas a Sus Majestades por la esposa del Embajador o Ministro de su nación, o por la de cualquiera otro Ministro Diplomático.
  • No serán presentadas al Emperador sino después de haberlo sido a la Emperatriz.
  • La esposa de un Encargado de Negocios, lo mismo que su marido, no tienen derecho de presentacion; y las señoras extranjeras cuyo país no tenga acreditado en esta Corte a un Embajador o a un Ministro, serán presentadas a Sus Majestades por el Ama de Llaves o por la esposa de un Ministro Diplomático.

Disposiciones generales Editar

  • Despues de la presentación de un extranjero en la Corte, las audiencias que posteriormente se dignen concederles Sus Majestades serán de la incumbencia exclusiva del Maestro de Ceremonias.
  • De la propia manera, las audiencias que se dignen conceder Sus Majestades a las señoras extranjeras después de su presentación, serán de la incumbencia exclusiva del Secretario del Emperador o el Ama de Llaves de la Cámara Consorte.

Capítulo VIII - De los Apartamentos Privados Editar

Del Apartamento del Emperador Editar

  1. El Mozo de Llaves del Monarca se encargará de disponer el personal de limpieza de los Apartamentos del Emperador, procurando seguir las instrucciones dictadas por éste o, de lo contrario, el que marque el protocolo de higiene.
  2. Los porteros harán la limpieza en la antecámara, los pajes de llaves en las piezas interiores, y los mozos del baño en las cabinas de aseo.
  3. El personal aseará el Apartamento al amanecer, los mozos encargados del alumbrado prepararán los quinqués y las velas necesarias, y los porteros dispondrán las mesas para el trabajo.
  4. En la sala de guardias estarán siempre cuatro Guardias del Palacio, y habrá un portero en la puerta para lo que se ofrezca.
  5. El Chambelán y el Mozo de Cámara deberán estar siempre en la Antecámara de los Apartamentos.
  6. El Secretario también deberá estar en la Antecámara, pero únicamente cuando el Emperador se encuentre en sus habitaciones.
  7. El Chambelán se encargará de anunciar a las personas que deseen ver al Emperador, o que hayan sido llamadas por éste a sus Apartamentos.
  8. Siempre que lleven un mensaje, los Oficiales de servicio del Apartamento de la Emperatriz pueden entrar en la Antecámara y solicitar al Chambelán que le anuncie.

Del Apartamento de la Emperatriz Editar

  1. El Ama de Llaves de la Cámara Consorte se encargará de disponer el personal de limpieza de los Apartamentos de la Emperatriz, procurando seguir las instrucciones dictadas por ella, el Emperador o, de lo contrario, el que marque el protocolo de higiene.
  2. Los Porteros del Palacio harán la limpieza en la Antecámara, mientras que las Camareras de la Cámara Consorte en las piezas interiores y las cabinas de aseo.
  3. Las Camareras deberán preparar el baño cuando lo disponga el Ama de Llaves, y tenerlo listo antes del despertar de la Emperatriz.
  4. El personal aseará la Recámara después de que la Emperatriz lo abandone para tomar su baño, los mozos encargados del alumbrado prepararán los quinqués y las velas necesarias para la noche.
  5. En la sala de guardias estarán siempre tres Guardias del Palacio, y habrá un portero en la puerta para lo que se ofrezca.
  6. El Ama de Llaves deberá estar siempre en la Antecámara de los Apartamentos de la Emperatriz.
  7. La Dama de Honor y el Secretario también deberán estar en la Antecámara, pero únicamente cuando la Emperatriz se encuentre en sus habitaciones.
  8. El Ama de Llaves se encargará de anunciar a las personas que deseen ver a la Emperatriz, o que hayan sido llamadas por ésta a sus Apartamentos.
  9. Siempre que lleven un mensaje, los Oficiales de servicio del Apartamento del Emperador pueden entrar en la Antecámara de la Emperatriz y solicitar al Ama de Llaves que le anuncie.
  10. Las Damas de la Emperatriz y las Damas de Palacio pueden entrar en el Apartamento y mandar al Portero que las anuncie.

Capítulo IX - De las Fiestas Editar

Fiestas nacionales Editar

Son días de fiesta nacional y de Corte:

  • El Aniversario del Primer Grito de Independencia (10 de agosto)
  • El Aniversario de la Independencia de Quito (24 de mayo)
  • El Aniversario de la Independencia de Guayaquil (9 de octubre)
  • El Aniversario de la Independencia de Cuenca (3 de noviembre)
  • El Aniversario del Imperio (3 de agosto)
  • El día de cumpleaños del Emperador

Tienen derecho de asistir a estas fiestas:

  1. Los miembros de la familia real, de manera obligatoria.
  2. Los miembros de la familia real extendida, siempre que así lo deseen Sus Majestades.
  3. Todos los individuos comprendidos en la ley de precedencias, con sus esposas.
  4. Los propietarios de títulos nobiliarios de gracia o las personas notables, ya sea en las ciencias, comercio, industria, bellas artes u otras, siempre que consten en las listas formadas por el Jefe de la Casa de Su Majestad y el Maestro de Ceremonias, y que hayan sido aprobadas por el Emperador. Todas estas personas podrán ir con sus señoras.
  5. El cuerpo diplomático y los cónsules.
  6. Los extranjeros de distinción, cuyas listas hayan sido presentadas con anticipación por sus respectivos Ministros.

Fiestas de Corte Editar

Son días de fiesta de Corte:

  • El día de Año Nuevo
  • El día de Corpus
  • El día de Navidad
  • El día de cumpleaños de la Emperatriz
  • El día de cumpleaños de los príncipes y princesas
  • Los grandes bailes de Corte
  • Los grandes conciertos

Tienen derecho de asistir a estas fiestas:

  1. Los miembros de la familia real, de manera obligatoria.
  2. Los miembros de la familia real extendida, siempre que así lo deseen Sus Majestades.
  3. Todos los invitados de la lista elaborada por el Maestro de Ceremonias, y que hayan sido aprobadas por Sus Majestades.
  4. Nadie puede ser convidado a las fiestas de la Corte si a petición suya no ha sido presentado previamente a Sus Majestades.
  5. Si se ha convidado a alguna persona que haya solicitado que la presenten a Sus Majestades, ésta presentación tendrá lugar antes del baile o concierto, luego de que Sus Majestades hayan hablado con el cuerpo diplomático y los principales personajes de la reunión.

Misas Editar

Las celebraciones nacionales o de Corte que incluyan misa o te deum, seguirán el siguiente orden:

  • A las seis menos cuarto de la mañana, Sus Majestades saldrán del Palacio con rumbo a la iglesia respectiva, vistiendo de gran gala.
  • Si la misa se celebra en la Catedral, y debido a que es vecina del Palacio de Carondelet, Sus Majestades asistirán caminando, bajarán por la escalinata sur, cruzando la Plaza Grande, e ingresarán a la Catedral por la puerta lateral con arco.
  • Si la misa se celebra en otras iglesias, Sus Majestades y la Corte usarán los coches, que deberán detenerse en la puerta de la dicha iglesia.
  • El orden de los coches se arreglará por el Maestro de Ceremonias.
  • Si la misa se celebra en la Catedral, o en una iglesia con una gran plaza precedente (San Francisco, Santo Domingo), el Batallón Pichincha estará ya formado en la plaza.
  • Si la misa se celebra en otras iglesias sin plaza precedente, un grupo de 20 hombres del Batallón Pichincha estará ya formado únicamente en la puerta de la misma.
  • Las tropas presentarán las armas al avistar a Sus Majestades, batirán marcha y todas las músicas tocarán.
  • El Arzobispo con las autoridades municipales recibirán a Sus Majestades en la puerta principal, y les presentará el agua bendita.
  • Para ingresar a la Catedral o iglesia se formará el Pequeño Séquito, en el que el clero ocupará lugar entre el Limosnero Mayor y el Jefe de la Casa de Su Majestad. En éste orden acompañará a los soberanos hasta el dosel que se habrá dispuesto con anticipación en el lugar correspondiente junto al altar mayor.
  • Las otras personas deberán encontrarse ya en el lugar, ocupando los lugares que a cada uno corresponda según su jerarquía, y de antemano hayan preparado para ellas en la Catedral o iglesia.
  • El Arzobispo o sacerdote celebrará la misa.
  • Si existe procesión (como en Corpus o Navidad), ésta tendrá lugar inmediatamente después de la misa. El orden que debe observarse en la dicha procesión será preparado con antelación por el Maestro de Ceremonias y coordinado por el Secretario de Ceremonias. Sus Majestades serán acompañadaspor el Gran Séquito; ubicándose, al igual que los Arzobispos, debajo de palios sostenidos por mozos de honor.
  • Al finalizar la misa, o de existir procesión, Sus Majestades serán acompañadas hasta la puerta de la Catedral o iglesia siguiendo el mismo orden que en su recibimiento.
  • La Corte volverá al Palacio en el mismo orden prefijado para su salida.
  • Las damas se presentarán con trajes de gala recatados y mantilla negra sobre la cabeza; mientras que los caballeros lo harán de gran uniforme, o traje negro con corbata blanca y condecoraciones.

Paradas militares Editar

Las celebraciones nacionales o de Corte que incluyan una parada militar, observarán el siguiente orden:

  • Si la parada militar se realiza después de una misa, el Emperador y su comitiva militar montarán a caballo, mientras que la Emperatriz y la Corte regresarán al Palacio en coches y saldrán al balcón para presenciar el desfile de las tropas.
  • Si la parada militar se realiza sin misa previa, el Emperador saldrá de las cocheras de Palacio sobre su caballo y acompañado de su comitiva militar. La Emperatriz y la Corte saldrán al balcón para presenciar el desfile de las tropas.
  • La Gran Orquesta Militar tocará las músicas del desfile desde la Plaza Grande.
  • El orden de presentación de las tropas será arreglado previamente por el Jefe de Protocolo del Ejército, y deberá comunicárselo al Maestro de Ceremonias al menos dos días antes.
  • Todas las tropas deberán rendir honores a la Emperatriz cuando pasen frente al Palacio.
  • Los momentos más solemnes de la función se anunciarán con cañonazos.

Banquetes en Palacio Editar

  • Cuando Sus Majestades resuelvan dar un banquete en la Corte, comunicará sus ordenes directamente al Maestro de Ceremonias, quien se encargará de formar la lista de los convidados para aprobación del Emperador.
  • El Jefe de la Casa de Su Majestad se encargará de enviar las invitaciones a los príncipes de Quito y de Sucre, a los príncipes de gracia, a los Cardenales, a los Collares de la Virgen de Quito y del Cóndor Quiteño, las damas Gran Cruz de Santa Mariana, y a los individuos del cuerpo diplomático. Los convites deberán ser esquelas cuidadosamente escritas a mano, selladas con las armas imperiales mayores y entregadas personalmente por el Secretario de Ceremonias.
  • Los convites de las demás personas inscritas en la lista aprobada por el Emperador se harán en esquelas impresas, selladas con las armas imperiales menores, y deberán ser entregadas por un grupo de Guardias de Palacio.
  • El Maestro de Ceremonias someterá la disposición de las personas en la mesa, así como el menú del banquete, a la aprobación de la Emperatriz.
  • Para el banquete las señoras deberán vestir de gran gala, escotadas y con sus mejores alhajas; por su parte los caballeros deberán usar gran uniforme o traje oscuro con corbata blanca. Todos deberán usar banda blanca por encima del traje.
  • Los invitados se reunirán en el Salón Amarillo, donde esperarán formando corros de acuerdo a su categoría correspondiente.
  • Las personas de servicio asignadas deberán estar en el Salón Amarillo media hora antes de la llegada de los invitados, para hacerles los honores.
  • El Maestro de Sala pondrá en conocimiento de los invitados cuál es el asiento que cada uno de ellos debe ocupar, y cuál la señora que debe llevar a la mesa.
  • Las personas del Pequeño Servicio de Honor estarán reunidas en la puerta de la habitación de Sus Majestades.
  • Sus Majestades saldrán de la habitación y, acompañados por el Pequeño Servicio de Honor, ingresarán al Salón Amarillo para saludar a los invitados, que estarán dispuestos previamente a cada lado del salón de acuerdo a su jerarquía.
  • El Maestro de Sala avisará discretamente al Emperador cuando la mesa esté dispuesta.
  • El Emperador invitará a todos a pasar al Salón de Banquetes.
  • El ingreso al Salón de Banquetes observará el protocolo establecido, empezando por el Pequeño Servicio de Honor, Sus Majestades tomadas del brazo, y los demás invitados de acuerdo a su jerarquía.
  • El Secretario de Ceremonias observará el exacto cumplimiento de las disposiciones tomadas para la comida.
  • El Maestro de Orquesta cuidará que el grupo, ubicado en el espacio del Oratorio, toque las piezas musicales del programa convenido previamente con la Emperatriz.
  • El Maestro de Sala tocará el bastón de oro contra una pieza de mármol cada vez que los invitados puedan empezar a servirse cada plato.
  • Quedan prohibidos los temas políticos mientras dure la comida.
  • Una vez concluida la comida, los asistentes pasarán nuevamente al Salón Amarillo, observando el mismo orden de ingreso al Salón de Banquetes.
  • Al entrar en el Salón Amarillo se formarán los corros en el mismo orden que antes de pasar a la mesa.
  • Tan luego como se retiren Sus Majestades, se disolverá la concurrencia.

Servicio Editar

Cualquiera sea el número de invitados, el servicio será como sigue:

  • La servidumbre con uniforme de gala.
  • Todos los salones iluminados.
  • Música militar de espera.
  • Música de cámara para comer.
  • Un ramillete para un servicio de 8 cubiertos, tres para uno de 12 cubiertos, cinco para uno de 18 cubiertos, y siete para mayor número.
  • Bebidas a servir: Chablis, Jerez, Burdeos, Champaña seca, Rhin, Champaña espumosa, Cerveza franciscana, Oporto, Málaga y dos licores diferentes.
  • Comida de cinco tiempos: canapés, entrada, ensalada, guiso y acompañado, postre.
  • Si es un té, se ofrecerán tés de la India y de China, té verde, de flor de loto y frutales americanos.
  • El té se acompañará con bollería horneada en Palacio, confitería y bocaditos típicos quiteños.
  • Servicio de plata Christofle, porcelana italiana para el té y cristal de Baccarat para las bebidas.
  • Durante la comida se cerrarán las puertas del Salón de Banquetes y del Salón Amarillo.

Bailes en Palacio Editar

  • Cuando Sus Majestades resuelvan dar un baile en Palacio, comunicarán sus ordenes directamente al Maestro de Ceremonias, quien se encargará de formar la lista de los convidados para aprobación de Sus Majestades en conjunto.
  • Los convites se harán en esquelas impresas, selladas con las armas imperiales mayores, y deberán ser entregadas por un grupo de Guardias de Palacio.
  • Para el baile las señoras deberán vestir de gran gala, escotadas y con sus mejores alhajas; por su parte los caballeros deberán usar frac negro y corbata blanca, igual los generales del ejército, los demás oficiales de uniforme. Todos deberán usar banda blanca por encima del traje, a menos que sea un príncipe extranjero, en cuyo caso utilizará la de su mayor orden.
  • Los grandes bailes tendrán lugar en la Sala del Trono, los más íntimos en el Salón Amarillo.
  • Los invitados de honor y príncipes de Quito y de Sucre se reunirán en la Antecámara del Trono, la comitiva de los invitados de honor en el Salón del Gabinete, y los demás convidados en la sala dispuesta para el baile.
  • Las personas de servicio asignadas deberán estar en el Salón de Baile y la Antecámara del Trono media hora antes de la llegada de los invitados, para hacerles los honores.
  • El Maestro de Sala pondrá en conocimiento de los invitados cuál es el asiento que cada uno de ellos deberá ocupar durante la cena que se servirá a mitad del baile.
  • Las personas del Pequeño Servicio de Honor estarán reunidas en la puerta de la habitación de Sus Majestades.
  • Sus Majestades saldrán de la habitación y, acompañados por el Pequeño Servicio de Honor, ingresarán a la Antecámara del Trono, donde saludarán a los invitados de honor; luego de lo cual se dirigirán juntos al Salón del Gabinete para recibir los honores de las comitivas.
  • En el Salón del Gabinete también aguardará la Corte de la Emperatriz.
  • Sus Majestades ingresarán al Salón de Baile precedidos por el pequeño Servicio de Honor, las comitivas y los invitados de honor. Detrás de los soberanos ingresará la Corte de la Emperatriz.
  • Mientras dure el ingreso de Sus Majestades hasta un dosel, donde se habrán dispuesto los tronos imperiales, todos estarán de pie y guardarán silencio.
  • Sus Majestades dirigirán la palabra al cuerpo diplomático, que estará ubicado en sillas cerca de los tronos
  • En el momento oportuno, los jefes de las legaciones o sus esposas cuando se trate de señoras, habiendo prevenido antes al Gran Canciller, presentarán a Sus Majestades los señores y señoras de sus naciones respectivas que hayan solicitado este honor.
  • Los extranjeros cuyo país no tenga legación en Quito, podrán dirigirse al jefe de otra legación extranjera, para que éste los presente a Sus Majestades.
  • El Maestro de Ceremonias deberá tener siempre conocimiento anticipado de estas presentaciones, y el Gran Canciller deberá estar cerca de Sus Majestades para dar las informaciones que sean necesarias.
  • Todos los quiteños convidados que no hayan sido presentados a Sus Majestades, lo serán después del corro diplomático, para lo cual se colocarán en hilera enfrente del estrado imperial.
  • El Maestro de Ceremonia, obtenida la venia de Sus Majestades, dará la señal para que comiencen las piezas del baile.
  • El Maestro de Ceremonias fijará el orden en que deban sucederse las piezas de baile previamente solicitadas por la Emperatriz.
  • El Maestro de Ceremonias recibirá previamente de la Emperatriz el orden de las cuadrillas de honor.
  • Los invitados cuidarán, cuando estén bailando, de no volver nunca la espalda a Sus Majestades.
  • Mientras se baile, Sus Majestades recorrerán los corros, sin sujetarse a ningún orden jerárquico.
  • Cuando el Emperador quiera bailar, el Canciller de Cámara le guardará la espada y el sombrero.
  • El Emperador dará sus órdenes al Canciller de Cámara relativas a las personas a quienes dispense la honra de bailar con él, las que invitará el mismo Canciller de Cámara.
  • Cuando la Emperatriz quiera bailar, la Dama de Honor le guardará su abanico.
  • La Emperatriz dará sus órdenes a la Dama de Honor relativas a las personas a quienes dispense la honra de bailar con ella, las que irá a invitar la misma Dama de Honor.

Si el Emperador no formare parte de la pieza en que baile la Emperatriz, el Maestro de Ceremonias recibirá de la misma Emperatriz las órdenes relativas a las personas a quienes honre convidándolas a bailar con ella, haciendo entonces el Maestro de Ceremonias las invitaciones respectivas.

  • A la hora fijada de antemano se servirá la cena o té en el Salón de Banquetes, siguiendo para ello el protocolo establecido para los banquetes en éste mismo reglamento.
  • La disposición del Salón de Banquetes será de varias mesas, con dos de honor, una para el Emperador y sus invitados, y otra para la Emperatriz y sus invitados. Los demás convidados se sentarán en las demás mesas.
  • Después de la cena o té seguirá el baile, hasta que Sus Majestades se retiren a su habitación, y los invitados se despedirán.
  • Al retirarse Sus Majestades, irán precedidos de los individuos que pertenecen al Pequeño Servicio de Honor y seguidos por los de la Casa de la Emperatriz.
  • Las personas que estén de servicio no bailarán a menos que así lo dispongan Sus Majestades.

Cumpleaños del Emperador Editar

El día del cumpleaños del Emperador se observará el siguiente orden:

  • Se celebrará una misa presidida por el Arzobispo de Quitburgo en la iglesia de San Francisco. El acto iniciará a las siete de la mañana y no podrá durar más de una hora.
  • Para la asistencia a la misa se observará el protocolo normal establecido en éste mismo reglamento.
  • Cañonzos y repiques anunciarán los momentos solemnes de la función (llegada del Emperador a la plaza de San Francisco, inicio de la misa, consagración de los sacramentos, comunión de Sus Majestades, final de la misa, y cuando Sus Majestades aborden el coche de regreso a Palacio)
  • El coche imperial será descubierto, para que Sus Majestades puedan recibir el afecto de los ciudadanos en el trayecto.
  • Las personas de quinta, sexta y séptima categoría se reunirán en la Sala de Embajadores, del primer piso del Palacio.
  • Las personas de primera, segunda, tercera y cuarta categoría se reunirán en la Sala del Trono, del segundo piso del Palacio.
  • Sus Majestades saldrán de su habitación acompañados del Pequeño Séquito, y llegarán hasta el dosel del trono, donde se habrá retirado el de la Emperatriz, que se ubicará al lado derecho de la parte baja.
  • Sus Majestades permanecerán de pie para recibir las felicitaciones que, en nombre de todos los presentes, le dirigirá al Emperador el Primer Ministro de la nación.
  • El Emperador se dignará en contestar al Primer Ministro.
  • Tomará lugar el besamanos, en el que todos los presentes podrán acercarse a Sus Majestades para rendirle un breve honor personal; luego de lo cual se retirarán.
  • Terminado el besamanos, los Emperadores acompañados del Pequeño Séquito, se dirigirán al Salón de Embajadores, donde se habrá dispuesto un dosel con sillas para el Emperador y la Emperatriz.
  • Sus Majestades permanecerán sentados para recibir las felicitaciones que, a nombre de los presentes, le dirigirá al Emperador el Presidente con mayor antigüedad de las comisiones del Parlamento.
  • El Emperador se dignará en contestar la felicitación.
  • Sus Majestades se retirarán a su habitación acompañados por el Pequeño Séquito.
  • Por la tarde habrá un banquete de gala, al que se invitará a las primeras autoridades del país.
  • Para el banquete se observará el protocolo normal establecido en éste mismo reglamento.
  • El Jefe de la Casa de Su Majestad pronunciará durante la comida, en el momento oportuno, un brindis alusivo a la festividad.
  • La Emperatriz podrá realizar también un brindis si así lo desea.
  • Por la noche se celebrará un gran baile al que se invitará a las mayores autoridades del país, miembros de la alta y baja nobleza, así como a destacados personajes de la cultura y las ciencias.
  • Durante el gran baile se seguirá el protocolo normal establecido en éste mismo reglamento.
  • La Dama de Honor, las Damas de la Emperatriz y de Palacio deberán presentarse todo el día de gran gala, escotadas y con sus mejores alhajas. Los caballeros por su parte, de gran uniforme todo el día.
  • La servidumbre usará el uniforme de gala todo el día.

Cumpleaños de la Emperatriz Editar

El día del cumpleaños del Emperador se observará el siguiente orden:

  • Se servirá un desayuno especial en la recámara de Sus Majestades a las siete de la mañana, con menú aprobado previamente por el Emperador.
  • Todas las personas de la Corte se reunirán en el Salón Amarillo a las ocho y media de la mañana, formando corro.
  • A las nueve menos diez saldrán Sus Majestades de su habitación, acompañados del Maestro de Ceremonias.
  • Después de las felicitaciones en el Salón Amarillo, a las nueve y quince en punto se dirigirán todos al Oratorio junto al Salón de Banquetes.
  • Sus Majestades ingresarán al Salón de Banquetes precedidas por el Arzobispo de Quitburgo y el Limosnero Mayor, detrás de ellos el Gran Servicio de Honor, y después las demás personas de la Corte.
  • Antes de ingresar al Oratorio el Limosnero Mayor ofrecerá a Sus Majestades el agua bendita.
  • Sus Majestades y el Gran Servicio de Honor tomarán asiento en las bancas del Oratorio; las demás personas de la Corte lo harán en las sillas dispuestas en el Salón de Banquetes.
  • A las nueve y treinta dará inicio la misa cantada.
  • Después de la Misa, Sus Majestades se dirigirán al Salón del Trono, observándose a su salida el mismo ceremonial que en la entrada.
  • En el Salón del Trono esperarán las autoridades e invitados que no sean de la Corte, formando un corro.
  • Los presentes en el Salón del Trono formarán una fila para el besamanos, en el que todos los presentes podrán acercarse a la Emperatriz para rendirle un breve honor personal; luego de lo cual se retirarán.
  • Por la tarde habrá una gran comida de gala con invitados escogidos por la Emperatriz, que deberá comunicarlo previamente al Maestro de Ceremonias.
  • Para el banquete se observará el protocolo normal establecido en éste mismo reglamento.
  • El Emperador pronunciará durante la comida, en el momento oportuno, un brindis alusivo a la festividad.
  • Los Príncipes de la Casa Real podrán realizar también un brindis si así lo desean.
  • Por la noche se celebrará un gran baile al que se invitará a miembros de la alta y baja nobleza, así como a destacados personajes de la cultura y las ciencias.
  • Durante el gran baile se seguirá el protocolo normal establecido en éste mismo reglamento.
  • La Dama de Honor, las Damas de la Emperatriz y de Palacio deberán presentarse todo el día de gran gala, escotadas y con sus mejores alhajas. Los caballeros por su parte, de gran uniforme todo el día, aunque sin los collares de las ordenes.
  • La servidumbre usará el uniforme de gala todo el día.

Los Conciertos de Corte Editar

  • Cuando el Emperador resuelva dar un gran concierto de Corte, comunicará sus órdenes directamente al Maestro de Ceremonias, quien se encargará de formar el programa respectivo y la lista de los convidados, sometiendo ambas cosas a la aprobación del Emperador.
  • El Jefe de la Casa de Su Majestad se encargará de enviar las invitaciones a los príncipes de Quito y de Sucre, a los príncipes de gracia, a los Cardenales, a los Collares de la Virgen de Quito y del Cóndor Quiteño, las damas Gran Cruz de Santa Mariana, y a los individuos del cuerpo diplomático. Los convites deberán ser esquelas cuidadosamente escritas a mano, selladas con las armas imperiales mayores y entregadas personalmente por el Secretario de Ceremonias.
  • Los convites de las demás personas inscritas en la lista aprobada por el Emperador se harán en esquelas impresas, selladas con las armas imperiales menores, y deberán ser entregadas por un grupo de Guardias de Palacio.
  • Los Conciertos se celebrarán en el Salón de Banquetes.
  • Antes del Concierto, los Príncipes presentes se reunirán en la Antecámara del Trono. Las personas de las tres primeras categorías de la Corte, el Cuerpo Diplomático, el Jefe del Ejército, el Presidente del Parlamento y el Arzobispo de Quitburgo, se reunirán en el Salón Amarillo. Las personas que deban ser presentadas a Sus Majestades serán introducidas al Salón del Gabinete. Los otros convidados se reunirán directamente en la gran sala del concierto.
  • Las señoras se presentarán con vestido escotado y alhajas; los hombres, de gran uniforme, y los que no le tengan, de frac negro y corbata blanca.
  • Las personas de servicio asignadas deberán estar en el Salón de Baile y la Antecámara del Trono media hora antes de la llegada de los invitados, para hacerles los honores.
  • Sus Majestades saldrán de su habitación acompañados de las personas que componen el Gran Servicio de Honor, y se dirigirán a la Antecámara del trono, donde saludarán a los Príncipes, con los que se dirigirán al Salón del Gabinete.
  • En el Salón del Gabinete, los jefes de las legaciones o sus esposas cuando se trate de señoras, habiendo prevenido antes al Gran Canciller, presentarán a Sus Majestades los señores y señoras de sus naciones respectivas que hayan solicitado este honor.
  • Los extranjeros cuyo país no tenga legación en Quito, podrán dirigirse al jefe de otra legación extranjera, para que éste los presente a Sus Majestades.
  • El Maestro de Ceremonias deberá tener siempre conocimiento anticipado de estas presentaciones, y el Gran Canciller deberá estar cerca de Sus Majestades para dar las informaciones que sean necesarias.
  • Todos los quiteños convidados que no hayan sido presentados a Sus Majestades, lo serán después de los extranjeros.
  • Después de las presentaciones, Sus Majestades, los Príncipes y los recién presentados se dirigirán al Salón Amarillo, donde los soberanos saludarán a los presentes, que estarán acomodados en corros, antes de ingresar todos juntos al Salón de Banquetes para el concierto.
  • La gran sala del concierto se arreglará del modo siguiente:
    • La Orquesta se colocará sobre un escenario dispuesto contra las ventanas de la calle norte del Palacio.
    • En frente de la orquesta se colocarán, sobre un pequeño estrado de dos escalones, dos sillones de damasco carmesí para Sus Majestades.
    • Al lado, y en la misma línea, se pondrán sillas de damasco carmesí para los Príncipes de la Casa Real, los Cardenales, los Collares de la Virgen de Quito y los señores de la primera categoría.
    • Al lado derecho y junto al estrado, se colocará el cuerpo diplomático precedido por los Embajadores según su antigüedad.
    • Al lado izquierdo del estrado, los individuos que componen el Gran Servicio de Honor, y los señores de la segunda categoría.
    • Detrás de Sus Majestades, los individuos que componen el Pequeño Servicio de Honor y las señoras de la primera y segunda categoría. A continuación se colocarán las señoras según su categoría, y después de ellas los señores en el mismo orden.
  • Dos Oficiales de la Guardia del Palacio cuidarán de que nadie ocupe los asientos destinados a Sus Majestades, su comitiva y al cuerpo diplomático.
  • Cuando todo esté listo, el Maestro de Ceremonias avisará al Jefe de la Casa de Su Majestad, para que éste lo ponga en conocimiento del Emperador.
  • Entonces se presentarán Sus Majestades en la sala del concierto, dando el Emperador el brazo a la Emperatriz, precedidos y seguidos por las personas que componen el Gran Servicio de Honor. En este acto todo el mundo se pondrá de pié y guardará silencio.
  • El Maestro de Ceremonias presentará a Sus Majestades el programa del concierto y les pedirá sus órdenes para dar inicio a la función.
  • Entre la primera y la segunda parte del concierto, existirá un entretiempo en el que se formarán corros.
  • El Maestro de Ceremonias presentará los artistas del concierto a Sus Majestades
  • Mientras duren los corros se servirán bebidas frías sin licor y canapés tradicionales quiteños.
  • Cuando Sus Majestades estén de pié, todas las personas que se encuentren en la sala ta,bién lo harán.
  • Cuando Sus Majestades vuelvan a ocupar sus asientos, después del entretiempo, seguirá el concierto.
  • Concluido éste, se retirarán Sus Majestades precedidos y seguidos de los individuos que componen el Gran Servicio de Honor.
  • Después de la salida de Sus Majestades, los convidados se retirarán.

Galas del Teatro Editar

  • Cuando Sus Majestades deseen asistir a una función en el teatro, lo comunicarán al Maestro de Ceremonias para que arregle lo relativo a dicha función, y dé parte a quien corresponda de la intención de los soberanos.
  • Sus Majestades asistirán a la función en el gran palco imperial.
  • Acompañarán a Sus Majestades en las funciones:
    • El Jefe de la Casa de Su Majestad
    • Los Grandes Dignidades de la Corona
    • La Dama de Honor de la Emperatriz
    • La Dama de la Emperatriz que esté de servicio
    • La Dama de Palacio que esté de servicio
    • El Mariscal de Cámara del Emperador
    • El Capitán de Cámara de la Emperatriz
    • Seis Soldados de Cámara del Emperador
    • Cuatro Soldados de la Cámara Consorte
    • Dos Oficiales de la Guardia del Palacio
    • Doce Soldados de la Guardia del Palacio
  • Se sentarán detrás de Sus Majestades en el palco imperial:
    • La Dama de Honor de la Emperatriz
    • La Dama de la Emperatriz
    • La Dama de Palacio
    • El Jefe de la Casa de Su Majestad
    • El Maestro de Ceremonias
  • Las otras personas que acompañan a Sus Majestades se colocarán en los palcos de la comitiva.
  • El personal de seguridad de Sus Majestades se distribuirá de la siguiente manera:
    • En la puerta interior del palco imperial se colocarán el Mariscal de Cámara del Emperador y el Capitán de Cámara de la Emperatriz. Mientras que por el lado exterior que da al corredor, se ubicarán los dos Oficiales de la Guardia del Palacio.
    • Seis Soldados de la Guardia del Palacio se ubicarán en los exteriores del teatro.
    • Seis Soldados de la Guardia del Palacio se ubicarán en la silletería central.
    • Los cuatro Soldados de la Cámara Consorte patrullarán las áreas de tránsito comunes.
    • Los seis Soldados de la Cámara del Emperador patrullarán los corredores de los palcos.
  • Las localidades en las función, se distribuirán por el Jefe de la Casa de Su Majestad en el orden siguiente: las de primera clase, al cuerpo diplomático y a las personas correspondientes a las tres primeras categorías; y las otras, a las demás personas según su clasificación.
  • Todos los concurrentes se presentarán de gran uniforme, y los que no le tengan, de casaca negra y corbata blanca.
  • Al presentarse Sus Majestades en el palco imperial, toda la concurrencia se pondrá de pié, y así permanecerá hasta que los soberanos se hayan sentado.
  • A la entrada del teatro recibirán a Sus Majestades, cuando bajen del coche, el intendente y el administrador del teatro, quienes los acompañarán también a su salida desde el palco imperial hasta el coche.
  • Se prohíben los aplausos en las funciones de gala, a menos que el Emperador los autorice aplaudiendo él mismo.